Vio y escuchó lo que otros no

La era de las pandemias y como salir de ella

Guillermo Suarez

Publicado: 2021-01-23

La pandemia de covid-19 se inscribe en una clara tendencia al aumento de las zoonosis. Las enfermedades zoonóticas son un grupo de enfermedades infecciosas que se transmiten de forma natural de los animales a los seres humanos. Un riesgo de transmisión de enfermedades zoonóticas se produce en la relación entre el ser humano y los animales. Es el caso de la rabia, por ejemplo.  

O por un consumo irresponsable de productos animales. Es el caso de la gripe aviar o de la gripe porcina. La ganadería o la avicultura industriales son las causantes directas de estas enfermedades. Pero no sólo ellas. Se estima que cada año las enfermedades diarreicas de transmisión alimentaria o hídrica se cobran la vida de 2,2 millones de personas, en su mayoría niños. La diarrea es el síntoma agudo más frecuente de las enfermedades de transmisión alimentaria; otras consecuencias graves son la insuficiencia renal y hepática, los trastornos cerebrales y neurales, la artritis reactiva, el cáncer y la muerte.

Pero ahora tenemos otras posibilidades: la incursión humana en los hábitats animales. La deforestación, la minería en zonas que hasta hace poco eran agrícolas, lo que algunos han llamado “capitalismo por desposesión”, nos hace cada vez más vulnerables. Es el caso del SIDA, relacionado con la caza de chimpancés y que ha matado a millones de personas en el mundo. 

 Los Coronavirus  

Los coronavirus (CoV) en sentido amplio son un grupo de virus de ARN de cadena simple con envoltura. Estos pertenecen a la subfamilia Orthocoronavirinae, familia Coronaviridae, en el orden Nidovirales. Se clasifican en cuatro géneros: alfa, beta, gamma y Deltacoronavirus. Los dos primeros pueden infectar al ser humano. Los CoV son agentes patógenos que pueden ser transmitidos a los animales y al hombre; tienen una distribución mundial.

Este no es el primer caso de coronavirus. El SARS fue identificado por primera vez a finales del 2002 en Guangzhou (Guangdong, China), cuando provocó 8.422 casos y 916 muertes en 29 países de los cincos continentes, por consiguiente, se denominó la primera pandemia del siglo XXI. Esa vez se originó a partir de la transmisión del gato civeta del Himalaya (Civettictis civetta). Por otra parte, el MERS-CoV originado en Arabia Saudita en el año 2012, rápidamente se extendió a varios países, notificándose en el continente asiático, africano, europeo y americano. Posterior a la identificación del virus, se confirmaron los vínculos epidemiológicos entre los casos de los humanos y los camellos, que dieron como resultado el aislamiento del virus.

Un nuevo coronavirus, designado como 2019-nCOV, surgió en Wuhan, China, a finales del año 2019, causando manifestaciones respiratorias, digestivas y sistemáticas que afectan la salud humana. El susodicho virus pertenece a la familia Betacoronavirus, puede infectar neumocitos tipos 2 y células epiteliales bronquiales ciliadas. Adicionalmente, hasta el momento los datos plantean que los murciélagos son la causa inicial del brote actual de CoV (2019nCoV) y que se originó en un “mercado húmedo o de alimentos marinos”. Cuando se decretó la cuarentena en el Perú ya había más de 2000 muertos en el mundo. Una actuación rápida a nivel del aeropuerto hubiera salvado muchas vidas.

La era de las pandemias

La IPBES (Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas, el “GIEC de la biodiversidad”) ha publicado un informe especial que advierte que estaríamos entrando a la era de las pandemias. Los datos se deben tomar en serio: Se estima que otros 1,7 millones de virus actualmente "no descubiertos" existen en mamíferos y aves, de los cuales hasta 850.000 podrían tener la capacidad de infectar a las personas.

Las pandemias en el futuro surgirán con más frecuencia, se propagarán más rápidamente, tendrán mayor impacto en la economía mundial y podrían matar a más personas que COVID-19. “No hay un gran misterio sobre la causa de la pandemia de COVID-19 —o de cualquier pandemia moderna—. Las mismas actividades humanas que impulsan el cambio climático y la pérdida de biodiversidad también generan riesgos de pandemia a través de sus impactos en nuestro medio ambiente”, dice el Dr. Peter Daszak, presidente de EcoHealth Alliance.

No estamos hablando de un cualquiera. El Dr. Daszak advirtió la llegada del coronavirus hasta dos años antes de que ocurra la pandemia. Y ahora dice que estamos enfrentando mal el problema. Si bien es importante la vacuna y las medidas de prevención, lo real es que si queremos salir de la “época de las pandemias” hay que atacar el mal en su raíz. El Dr. Daszak nos dice que “Las causas subyacentes de las enfermedades emergentes están determinadas por lo que hacemos en el mundo, en el medio ambiente cerca de la vida silvestre. La mayoría de los animales salvajes portan virus, y algunos de ellos pueden infectarnos y volverse letales”.

La responsabilidad del Perú

Es necesario impedir que la era de las pandemias sea algo más que una amenaza. Estamos en condiciones de hacerlo. Y el Perú, como el conjunto de países amazónicos, tiene una responsabilidad. Es necesario actuar ahora:

• Parar las exploraciones y explotaciones petroleras en la amazonia. Si eso nos obliga a renunciar a los tratados de libre comercio no hay que dudar. La salud del mundo está primero

• Completar en el menor plazo posible la titulación de las comunidades indígenas, única manera de evitar la deforestación. Aplicar medidas severas contra los madereros ilegales

• No permitir el ingreso de minas en territorios agrícolas.

• Prohibir la comercialización de vida silvestre. Poner fuertes impuestos a las actividades recreativas que supongan contacto con animales que suponen riesgo de nuevas enfermedades zoonóticas 

• Cobrar a los países del primer mundo la “deuda ecológica” de más de 500 años de destrucción de nuestros hábitats


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Anticapitalistas

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