orgullosa por siempre

Liberación inmediata a los “perseguidos por sus ideas”

Escribe: Jesús Chumpitazi Yañez (preso político)

A LOS HISTORIADORES DE NUEVOS TIEMPOS

Publicado: 2022-05-19

Estas notas son escritas desde una celda del pabellón 3 del Penal Castro Castro, establecimiento penitenciario en el cual nos encontramos confinados algunos procesados del llamado Operativo Olimpo realizado por la policía política del país (DIRCOTE) el 02 de diciembre del 2020. Nuestra detención se produce en un contexto de crisis general de la sociedad peruana, donde se expresaba gran desprestigio de la PNP ante el asesinato de los jóvenes Inti y Bryan, además de cientos de heridos en las movilizaciones populares de noviembre 2020 que llevaron a la caída del brevísimo régimen de Manuel Merino.

Esto es expresión de la política de persecución del estado peruano frente a todo aquel que disiente de sus intereses de mayor acumulación de ganancias a costa de las mayorías del país, pero la política de persecución y de considerar enemigo a quienes consideren contrarios a sus intereses no es nueva, se ha manifestado en distintos momentos de la historia peruana. permítaseme señalar solo algunos de ellos:

1) Durante la etapa colonial, bajo el pretexto de la evangelización, se persiguió a miles de indígenas y sus cultos que representaban la resistencia a la invasión española, con la llamada "extirpación de idolatrías", que en muchos casos significo tortura, cuando no desapariciones y muertes.

2) En el siglo XVIII, luego de la gesta tupacamarista que remeció los cimientos del orden colonial, José Gabriel Condorcanqui y Micaela Bastidas, sus dirigentes, son apresados, torturados y brutalmente asesinados, al igual que sus hijos y otros dirigentes del levantamiento. Sus restos fueron disgregados por distintas partes del cusco como señal de escarmiento ante la población. El estado colonial prohibió también el uso y difusión del quechua y diversas costumbres populares que expresaran añoranzas al Tahuantinsuyo y pudieran significar atisbos de futuras rebeliones.

3) Ya durante el desarrollo de nuestra vida republicana, los grandes grupos económicos de poder (hacendados, gamonales, etc.), y sus representantes en el Estado, persiguieron a las mayorías campesinas que cuestionaban la redoblada opresión y explotación a las que eran sometidos, pese a haber sido la clase que garantizo con su lucha y vida la Independencia peruana. cuando estos cuestionamientos se agudizaban y devenían levantamientos populares (Juan Bustamante, Uchco Pedro y Atusparia, Rumi Maqui, por citar algunos), la cárcel, destierro o muerte de estos dirigentes o sus seguidores ponía fin a la revuelta.

4) La figura se repite en el siglo XX con la feroz persecución desenvuelta contra el partido aprista (progresista en aquel momento) y el Partido Comunista fundado por Mariátegui, durante el gobierno de Augusto B Leguía e intensificado por la policía fascista aplicada durante los regímenes de Sánchez Cerro y Óscar Benavides, en defensa de los intereses de la oligarquía terrateniente feudal.

5) Los gobiernos sucesivos continuaron esta política siendo uno de sus puntos más altos el régimen fujimorista en el que se intervino universidades, anuló sindicatos, impulso desapariciones y ejecuciones so pretexto de combatir la subversión.

En nuestros días esta política se manifiesta como defensa del pensamiento único del neoliberalismo, impuesto precisamente desde 1990 por Fujimori y proseguido por los gobiernos que lo sucedieron. Cualquier crítica o cuestionamiento al sacro santo libre mercado es tipificado como "comunista" por los acérrimos defensores del modelo económico. Estos sectores antihistóricos han institucionalizado el terruqueo para perseguir a todo aquel que alce su voz de protesta contra las “reglas de juego” que perjudican a las mayorías, colgando el sambenito de “terrorista" para generar temor en la población y desviar la atención sobre la solución de sus demandas. Ni siquiera el propio presidente actual se ha escapado de ser terruqueado en plena campaña electoral y hoy en el ejercicio de su gobierno, al margen de aciertos y desaciertos en el mismo.

En esta línea de análisis se ubica Carmen Mc Evoy, quien en una entrevista brindada al diario La República sostiene: "la cultura de la guerra que es nuestro sello de origen, obliga a aniquilar al rival de turno". Por su parte, Cecilia Mendez en un artículo titulado "Crisis y desideologización" en el mismo diario, al tratar la crisis general que vivimos hoy, hace referencia en que los políticos han dejado de hablar de política para lanzar epítetos como “caviar” o “terrorista”, en lugar de resolver los verdaderos problemas que aquejan al país.

Este apretado resumen nos muestra la necesidad de que distintas personalidades progresistas, verdaderos demócratas, intelectuales (en particular los historiadores) cerremos filas contra la amenaza y restricción de la libertad de expresión y opinión. Abramos un debate amplio en torno a la necesidad de una real democratización de la sociedad peruana, como profesionales dedicados a su estudio, pues como señala Mendez en el citado artículo: "El país no puede salir de esta crisis sin un camino de raíz que nos permita hablar sinceramente de acuerdos colectivos y metas compartidas, es decir, sin hacer política en el buen sentido" 

En este penal somos dos historiadores sanmarquinos y otros profesionales que afrontamos una injusta prisión preventiva de 18 meses que se cumple el 02 de junio del presente año. La fiscalía del caso seguramente pedirá en los próximos días ampliación ampliación de la prisión preventiva arguyendo una falsa peligrosidad de nuestra parte. Es por esta razón que solicitamos el apoyo de todos aquellos que consideren que no deberíamos seguir un minuto más en prisión solo por pensar diferente. Los que estén de acuerdo con nosotros pueden suscribir esta carta pública como expresión de solidaridad, característica fundamental del pueblo aun en las circunstancias más difíciles.

Hoy nos ha tocado a nosotros, mañana podría ser cualquiera de ustedes. No olvidemos lo que dijo el gran dramaturgo Bertolt Brecht:

“Primero se llevaron a los judíos, pero como yo no era judío no me importo

Después se llevaron a los comunistas, pero como yo no era comunista tampoco me importo

Luego se llevaron a los obreros, pero como yo no era obrero tampoco me importo

Más tarde se llevaron a los intelectuales, pero como yo no era intelectual tampoco me importo

Después siguieron con los curas, pero conto yo no era cura tampoco me importo.

Ahora vienen por ml, pero ya es demasiado tarde”.

¡PRESOS POLÍTICOS LIBERTAD!

JESÚS CHUMPITAZI YAÑEZ

Canto Grande, 09 de mayo 2022


Escrito por

Anticapitalistas

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