#ElPerúQueQueremos

Venceremos, ven seremos

Publicado: 2024-10-07

Hay una visión marxista que cree que la revolución vendrá por el "crecimiento de las fuerzas productivas". No entienden que la principal fuerza productiva son los propios trabajadores. Incluso hay quienes, enamorados del "progreso" se auto titulan progresistas sin entender que, por lo menos en este sistema, no hay posibilidades de "progreso" sin afectar la naturaleza y a los pueblos originarios. Hay otra visión, más bien social demócrata, que opina que los cambios vendrán desde procesos electorales. Su gran consigna es adelanto de elecciones sin evaluar que la derecha no aceptará un cambio por esa vía como se vio incluso con otro derechista: PPK.

Y sin embargo el cambio es posible. Es posible que los pueblos, incluso los más periféricos, venzan a las potencias imperialistas. Y no es historia reciente. Ya Engels contaba la experiencia africana:

Recientemente hemos visto en Africa ejemplos de esa intrepidez. Los cafres de Zululandia hace algunos años y los nubios hace pocos meses (dos tribus en las cuales no se han extinguido aún las instituciones gentiles) han hecho lo que no sabría hacer ninguna tropa europea. Armados nada más que con lanzas y venablos, sin armas de fuego, bajo la lluvia de balas de los fusiles de repetición de la infantería inglesa (reconocida como la primera del mundo para el combate en orden cerrado), se echaron encima de sus ballonetas, sembraron más de una vez el pánico entre ella y concluyeron por derrotarla, a pesar de la colosal desproporción entre las armas y aun cuando no tienen ninguna especie de servicio militar ni saben lo que es hacer la instrucción.     

En épocas recientes hemos visto la experiencia vietnamita. La guerra de Vietnam (1955-75) fue una de las más sangrientas de la historia reciente, con más de 2,5 millones de muertos. Pero, sobre todo, se recuerda como la mayor derrota de Estados Unidos en un conflicto bélico. El 29 de marzo de 1973 Richard Nixon dio la orden de retirada. 

Estados Unidos llegó a lanzar unos 7,5 millones de toneladas de bombas en Vietnam del Norte, Vietnam del Sur, Laos y Camboya, más que las detonadas en toda la II Guerra Mundial por ambos bandos y la mayor cantidad registrada hasta hoy en un conflicto armado. El daño ecológico también fue de grandes proporciones. Se roció 400.000 toneladas de napalm, 75 millones de litros de agente naranja y otros herbicidas,

La resistencia vietnamita fue enorme, aprovechando la tupida selva del país. Pero las batallas no solo fueron en Vietnam. Todo el mundo se movilizó contra el crimen norteamericano. Masacres como la de My Lai en 1968, en la que soldados mataron a entre 350 y 500 civiles, incluidas mujeres y niñas a las que previamente violaron, comenzaron a filtrarse -y a horrorizar- a la opinión pública en. Pronto fue imposible seguir insistiendo en que Estados Unidos estaba "defendiendo la democracia y en el propio corazón del imperio el rechazo fue completo.

Por eso es importante que nos movilicemos por Palestina. Somos un ejercito mundial al que no le queda otra posibilidad que ganar. Igual que en Vietnam la agresión ha mostrado su cara más cruel. My Lai ha quedado corto. Y cuando los propios judíos reclaman que el genocidio no se siga cometiendo en nombre de ellos el proyecto sionista ha perdido total legitimidad si es que alguna vez lo tuvo. Por eso Irene Abugattas dice que tiene esperanza en el activismo y la resistencia. Por eso José Luis Carretero, dirigente de Solidaridad Obrera en España, dice que la estrategia israelí está en un "callejón sin salida" y "ya no sabe que hacer".

Si quieres integrarte a las tareas de apoyo a Palestina escríbenos a anticapitalistasperu@gmail.com y te ayudaremos a formar un comité de solidaridad en tu barrio, trabajo o universidad. Ven, seremos. 


Escrito por

Anticapitalistas

Espacio de lucha y reflexión


Publicado en