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¿Invasión minera?

Publicado: 2025-03-02

Si todas las concesiones mineras que se han dado comenzaran a funcionar tendríamos que comer piedras y extraer agua de las nubes. En estos momentos se está desarrollando una “guerra interna” (esa frase que tanto odia la derecha). Pero no entre grupos armados, ya no existe ni el Grupo Colina del Ejército, ni Sendero Luminoso. Ahora la lucha es entre agricultores y mineros. Felizmente este año todavía no ha habido muertos. Los campesinos, como siempre, están luchando con la fuerza de la movilización. Pero en la historia peruana tanto los gobiernos como los propios mineros han matado más de una vez.

VALLE DEL TAMBO

Cuando decimos que los mineros han matado no podemos dejar de mencionar a Guillen Carrera. A las cinco de la tarde del 2 de octubre de 1998, tres pistoleros sicarios acribillaron a balazos al ingeniero agrónomo Carlos Guillén Carrera. Era la mina que quería imponerse contra la agricultura. Eso nos da la idea de lo largo que es la lucha del Valle del Tambo: más de un cuarto de siglo. También nos dice que se trata de una empresa mafiosa, lumpen, dispuesta a matar.

Se trata de uno de los valles más ricos del sur peruano. No solamente alimenta a Arequipa sino a Tacna, Moquegua y Puno. Además el Río Tambo alimenta el Santuario Nacional Lagunas de Mejía.

El actual dirigente, Miguel Meza, nos informa que Southern no tiene licencia social, no tiene varios permisos que les faltan; es más hay un proceso legal administrativo que no ha concluido y no puedo empezar. Sin embargo, el gobierno de Boluarte sigue presionando para que de una vez se instale. Es más, a varias personas que no son del Valle le han dado DNI para que aparezcan como si lo fueran.

Desde el 17 de febrero los campesinos, pobladores, profesores y en general todo el pueblo de Cocachacra, Dean Valdivia, Mejía y Punta de Bombon están desarrollando un paro con toma de la carretera Costanera Norte, en el sector Boquerón del distrito de Deán Valdivia. Esta acción deja varados repetidas veces a camiones de carga pesada y buses interprovinciales.

LOS CAÑARIS

La cultura Cañari se desarrolló, antes de la llegada de los españoles, en lo que hoy se conoce como Lambayeque. Cuando llegaron Pizarro y sus amigos cristianizaron su nombre: San Juan de Cañaris. Y es justa la cristianización porque está situado en la provincia de la doble fe: Ferreñafe. Sin embargo, mantienen su tradición ancestral es transmitida por ellos mismos a través de su tejido, sus danzas y su lengua: el linwaras. Todos ellos son unidos; tanto, que han creado un vínculo entre la comunidad campesina, el trabajo en el campo y el medio ambiente.

Alberga, en la cuenca Chamaya, los Bosques Montanos o Bosques de Neblina, con un clima húmedo y lluvioso, y se sitúan en la cuenca Chamaya – microcuenca Kañaryaku. En ellos destaca el árbol de la quina -o cascarilla-, las orquídeas y la catarata El Chorro, una de las más grandes de Lambayeque.

Conservan entre la fauna y flora relevante al cóndor, tucán y al puma, así como el helecho arbóreo y el saucecillo. Las fuentes de agua nacen en los páramos de Qiwamarka y generan microcuencas con diversidad biológica en todo su recorrido hacia el mar. La zona abarca tanto bosque seco como bosque húmedo según la altura y relieve del territorio, y guarda en ella flora y fauna relevante.

En el 2017 se llevó a cabo un programa de restauración del ecosistema, mediante la siembra de quina, sauco y cedro, con la intención de mejorar la calidad de vida y acceso al agua, así como brindar sostenibilidad a futuro mediante el comercio de la quina. Esta zona se encuentra en amenaza debido tanto a la degradación antrópica (Cambio de usos de suelo y contaminación con residuos sólidos), así como por grandes cantidades de pérdida de bosque en la cabecera de Kañaryaku, acción del proyecto minero Candente Cooper.

Ahora está amenazado por la empresa Alta Cooper. El 10 de octubre de 2024, Alta Copper Corp. anunció que obtuvo el permiso de perforación parte del Ministerio de Energía y Minas (Minem) y los Certificados de Inexistencia de Restos Arqueológicos en Superficie (CIRA) por parte del Ministerio de Cultura. De esa manera, la empresa minera informó que estaba lista para iniciar la fase de exploración antes del segundo trimestre de 2025.

Por eso desde mediados de febrero se están desarrollando una serie de movilizaciones en rechazo al proyecto que, según los dirigentes comunales, no contó con un proceso de consulta previa. “No se ha hecho la consulta comunal, quieren vulnerar nuestros derechos. Nosotros estamos en contra de eso. Que nos respeten como comunidades indígenas y campesinas” declaró Anita Barrios, presidenta de la ronda femenina del caserío Alizal.

Por ende, el conflicto sigue sin ser resuelto, razón por la que los comuneros salieron nuevamente a las calles respaldados por el Frente de Defensa de Ferreñafe, la Comunidad Santa Catalina Muchick de Chongoyape, la Comunidad Campesina San Francisco de Asís de Salas y otras organizaciones sociales de base. “Venimos a reclamar a nuestra autoridad que nos defienda. Así como en su tiempo de campaña nos decía: hermanos apóyennos, la mina no va, agua sí. ¿Dónde está su promesa?”, reclamó un rondero durante la jornada de lucha

TAMBOGRANDE

El 28 de febrero se realizó una movilización en Tambogrande expresando su rechazo a los proyectos mineros de El Algarrobo y Río Blanco.

En repetidos referéndums de la zona se ha rechazado la minería y el respeto al agro. Todavía recordamos los afiches “Sin limón no hay cebiche” que se difundieron por todo el país hace 25 años. Esa vez contra la empresa Manhattan. Con las vueltas que da el mundo ahora ya no es una empresa norteamericana sino una china la que quiere imponerse. Los resultados serían los mismos, pero la experiencia ganada es un punto a favor de los agricultores.

Una presencia importante fue la de los usuarios de agua de San Lorenzo agrupados en 16 comisiones de usuarios. El presidente de la Junta de Usuarios de San Lorenzo, Darío Castillo Lalupú, explicó que la principal preocupación es la concesión de proyectos mineros en cabeceras de cuenca, lo que representa un grave riesgo para el acceso al agua, la agricultura y la calidad de vida de los habitantes. En ese sentido, exigirán al Gobierno la anulación de concesiones mineras que afecten directamente a la región. Según los líderes de la protesta, la instalación de operaciones mineras podría comprometer el acceso al agua, recurso vital para la actividad agrícola.

La movilización también se ha convertido en un espacio de protesta contra el actual gobierno. En su pronunciamiento, los organizadores han expresado su descontento con la presidenta Dina Boluarte, a quien acusan de no defender los intereses del pueblo.

POR UNA MOVILIZACIÓN UNITARIA Y ANTICAPITALISTA

La invasión minera no es de hoy. Recordemos que según Marx nos cuenta en El Capital la acumulación originaria que permitió el nacimiento del capitalismo se produce en nuestros países:

El descubrimiento de oro y plata en América, la extirpación, esclavización y enterramiento en minas de la población indígena de ese continente, los comienzos de la conquista y saqueo de la India, y la conversión de África en un coto para la caza comercial de pieles negras, son todas cosas que caracterizan el amanecer de la era de la producción capitalista. Estos procedimientos idílicos son los principales momentos de la acumulación primitiva.

Para mantenerse el capitalismo necesita seguirse expandiendo y no le importa ni la naturaleza ni la gente. Solo se mueve por el afán de ganancia. Lo que nos da fuerza hoy es que se está produciendo una confluencia de combates en defensa del agro. Por otro lado, en las ciudades, la movilización de transportistas, trabajadores, pobladores, pequeños comerciantes e incluso trabajadoras sexuales contra el sicariato y la inseguridad ciudadana es una fuerza que se debe unir a la de los agricultores. Es necesaria la formación de un Comando Unitario de todas estas luchas. Algo de eso fue la CNUL en sus inicios, pero errores de uno y otro lado fracturaron el movimiento entre unos partidos atrapados en Lima y las regiones que reivindicaban el hecho de haber puesto la iniciativa de la movilización y los muertos. Unos partidos preocupados por la negociación electoral y un movimiento popular disperso. Es necesaria la unidad para construir un liderazgo colectivo que pueda derrotar la depredación y el crimen.


Escrito por

Anticapitalistas

Espacio de lucha y reflexión


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