va por su octavo presidente

La crisis norteamericana y la agresión imperialista

Publicado: 2026-03-13

Marx nos dice que el saqueo de América y la esclavización de África marcan el inicio del capitalismo, los albores para usar su palabra. Desde el inicio, entonces, el mundo se dividió en dos: los países que aportamos materias primas o personas esclavizadas y los centros hegemónicos. Ese es el gran error de Venceremos, poner como eje programático la industrialización sin proponer romper con el imperialismo es como pensar que se puede ser libre mientras usamos cadenas. 

Pero la relación entre hegemónicos y periféricos no es lineal. El juego de fuerzas al interior del país periférico determina el grado de influencia que podrá ejercer el hegemónico. Lo que logró Trump en Venezuela responde a este principio. Poner a María Corina Machado hubiera desatado una rebelión difícil de controlar. Tenía que lograr no un cambio de régimen sino un "cambio de actitud dentro del régimen". Con Delcy Rodríguez mantienen al mismo tiempo la tranquilidad y el petróleo.   

En Irán no han podido hacer algo parecido. El ´régimen iraní tiene capacidades de las que carece cualquier país latinoamericano. Como informa Gilbert Achcar 

Además de bombardear a Israel y a las fuerzas estadounidenses a su alcance, pretende crear tal perturbación en los Estados del Golfo y en sus exportaciones de petróleo que ejerza una presión importante sobre la economía mundial y sobre estos Estados, lo que a su vez les llevaría a presionar a Washington para que detuviera la ofensiva lo antes posible.

Es cierto que el régimen teocrático y totalitario iraní estaba enfrentando un levantamiento popular, el segundo en pocos años después que en el 2022 salieron las mujeres a protestar contra el asesinato de Mahsa Amini. Pero también lo es que cualquier intervención extranjera fortalece al poder de turno y que nadie va a salir a protestar bajo las bombas. Cometen un error quienes consideran que para oponerse a la intervención norteamericana también hay que oponerse al pueblo iraní. Al contrario, uno de los problemas que trae consigo la agresión imperialista es que evita una salida popular a la crisis.

El régimen venezolano era el más fácil de intervenir. Sufrió un periodo prolongado de crisis orgánicas, de autoridad y hegemonía que socavó las fuentes de poder social. Esa es la diferencia con Cuba donde no se atreve a la invasión directa ni siquiera para cambiar a Diaz-Canel. El bloqueo criminal contra la isla está a la espera de producir grietas dentro del régimen que permita un cambio al estilo Venezuela. La premisa es muy parecida: poner a Marco Rubio al mando de la isla produciría una reacción popular incontrolable.

Todas estas agresiones pueden proyectarnos la idea de una fortaleza norteamericana. Sería un error. David Harvey en El nuevo imperialismo nos plantea  que las intervenciones estadounidenses en el exterior están motivadas por distraer la atención de dificultades interna: 

existe una larga historia de gobiernos [estadounidenses] con dificultades internas que tratan de resolver sus problemas, bien con aventuras en el exterior, bien imaginando amenazas externas para consolidar la solidaridad en el exterior

El ciclo hegemónico estadounidense entro en crisis tras el fracaso geopolítico del PNAC que según Wikipedia "quedó reducido a un buzón de voz y un sitio web fantasma"  y, sobre todo, la recesión iniciada en 2007. La transformación de la competencia interempresarial en una competencia interestatal a escala mundial constituye una de las pautas recurrentes del moderno sistema-mundo en las fases de crisis disputa de los ciclos hegemónicos. En medio de la rivalidad interimperialista los beneficios para el Estado estadounidense del control sobre los yacimientos de petróleo ya sea de medio oriente o venezolano pasan por expulsar a los competidores geopolíticos del acceso a la oferta

Pero la historia no terminará con el triunfo de un imperialismo sobre otro, como no acabó con la derrota de Hitler. La alternativa no es si nos domina uno u otro. Nosotros apostamos porque los países periféricos dejen de serlo, dejen de tener una bota pisándoles la cara.


Escrito por

Anticapitalistas

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