Todos a botar, desde el 13 de abril
Un análisis del fraude electoral en marcha
La Constitución fujimorista no solo aseguraba el neoliberalismo. sino también el control político del país por la lumpen burguesía. Esto ha sido perfeccionado más aún por los cambios producidos en este quinquenio. Estas elecciones no van a representar la voluntad popular por diversos factores que pasamos a enumerar:
* Tenemos preso a nuestro presidente electo. Estamos en medio de una dictadura congresal que no garantiza nada, menos limpieza electoral. La dictadura controla, además, todos los órganos autónomos: Fiscalía, Defensoría del Pueblo, Tribunal Constitucional y lo que es más importante en un proceso electoral el Jurado Nacional de Elecciones. Así no hay ninguna garantía de que si alguien gana sea reconocido. Pero, peor aún, no hay ninguna garantía de que si alguien gana sea respetado su mandato por 5 años o comience nuevamente un proceso de vacancia y termine igualmente preso. Están presos todos los ex presidentes que compitieron y ganaron a Fujimori. En algunos casos con razones pero más motivos habría para encarcelar a los presidentes asesinos Merino y Boluarte que hoy reciben sueldo vitalicio y honores.
* Previamente a las elecciones se ha inhabilitado a todos los posibles candidatos que podían atraer la simpatía popular en contra del pacto mafioso. Al contrario, se ha permitido que Vladimir Cerrón, delincuente con protección del gobierno que no quiere capturar, sea candidato. Los actuales postulantes a la presidencia no tienen el favor del electorado como se demuestra en el amplio porcentaje de voto viciado o no voto en las encuestas. El más alto en los últimos años.
* Es una elección que sobredimensiona Lima. Tiene la cuarta parte de la Cámara de Diputados (32 de 130). Al ser elegido la mitad del Senado por distrito único le da más posibilidades a las listas de Lima. Las demás regiones solo tendrán un senador, lo que anula la representación de las minorías. Hay que recordar que en plebiscito el pueblo decidió que no debería haber Senado. Ningún partido ha propuesto defender la decisión popular, todos han presentado candidatos al Senado.
* Se combina la mayor facilidad para inscribir partidos con el umbral mas riguroso para pasar la valla. Para llegar a tener representación y mantener la inscripción del partido se necesita dos cosas: pasar el 5% de la votación y tener por lo menos 7 diputados o 3 senadores. De modo que varios partidos que están pasando el 5% igual perderán su inscripción. Según el análisis estadístico de Gonzalo Márquez eso incluye a Ahora Nación (Alfonso López-Chau), Partido Cívico Obras (Ricardo Belmont) y Primero la Gente (Marisol Pérez Tello). Lamentablemente otros partidos, incluida una de las listas de izquierda, están totalmente perdidas.
Así las cosas ¿qué nos queda? Solo la lucha nos hace fuertes. Lo primero que debemos hacer es organizarnos. Una vez terminadas las elecciones que nos tienen divididos deberíamos llamar asambleas unitarias de todos los que nos oponemos a este fraude y desde ahí organizar un Plan de Lucha Nacional que logre cambiar la situación. Nuestro terreno es el de la movilización popular. A eso vamos, si no nos permiten votar por quien queramos sabremos botar a quien no queremos. Con el pueblo en las calles impondremos un gobierno de nuestras organizaciones que llame a una Asamblea Constituyente para cambiar el país.
Chosica 5 de abril, aniversario del golpe fujimorista.